Si digo “estamos acá tomando cocaína en billetes de dos pesos”, estoy diciendo también que somos tipos pobres (en la acepción económica y moral del término). Tipos pobres y a la vez pobres tipos. El costado moral del término “pobre” trae aparejada una connotación negativa. Pero tratemos sin embargo de ver al “empobrecimiento” de la moral (de nuestra moral) como algo neutro, azaroso, e inocente. La circunstancia es, entonces, que por lo pronto no tenemos un billete de más valor para tomar cocaína; y que estamos, en efecto (por una de las infinitas razones posibles), tomando cocaína. Esta calificación de tipos pobres (en nosotros también de pobres tipos) está diciendo muy pocas cosas. A saber: la ausencia de moral hoy por hoy no dice mucho acerca de la personalidad de los individuos y su carencia económica puede ser pasajera (quizá no obstante sea ésto lo que más esté diciendo).
Que estamos tomando cocaína no nos dice nada, y que lo estemos haciendo en billetes de dos pesos nos está diciendo muy poca cosa. Hay un juego de valores (otra vez es un juego semántico: es decir económica y moralmente) pero no es más que un juego. La imagen nuestra tomando cocaína en billetes de dos pesos tiene un tinte lúdico.
1 comentario por mucho
Deja un comentario
<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <pre> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>
copao el articulo
comentario por Florencia Octubre 8, 2008 @ 2:03 pm