Publicística


MIERDA DEL OCÉANO
Agosto 6, 2008, 4:00 am
Archivado en: prosa | Etiquetas: , , , , ,

Voy a partrir de una imagen. Creo que la saqué de Barthes. No me importaría cometer un crimen académico y atribuir una imagen a un autor erróneo. Es una imagen sobre el amor, sobre el objeto amado. Me detengo en el cuerpo de mi chica, supongamos. Lo estudio, lo estructuro por partes, lo miro detenidamente. Las partes del cuerpo, imaginamos que en una cama. Y trato, por medio de la observación de ese cuerpo, de entender qué es el amor. Y Barthes dice que esta imagen se parece a la de los chicos que desarmando un reloj tratan de entender lo que es el tiempo. Esa cosa abstracta por lo que la representa. El cuerpo de mi chica amada como significante de algo ambiguo, confuso. Es imposible enamorarse sin perder la dignidad. Sin convertirse en algo indigno. Es algo terrible, si se lo mira detenidamente, más allá de la contemplación idiota de un cuerpo hermoso. La relación amorosa, entiendo, es capaz de modificar un paradigma, la manera de ver el mundo. Pero lo hace desde la indignidad. Ese, creo, es el problema del amor. Ahora estoy solo y no imagino quién podría estar conmigo. Pienso en Cecilia de “el aburrimiento” película francesa. Y su lógica terrible sobre las cosas, y su capacidad extraña para generar una atracción sexual-amorosa. El amor como algo frívolo: “no siente cariño por nadie” dice su propia madre. Cariño. Así debería representarse el amor. Y en Cecilia, peor aún, por la ausencia de ese “cariño”. Hace dos años yo escribía cosas como ésta:

“Esta puede ser una carta de amor aunque tenga palabras como coger y mierda. Yo no soy una buena persona, caritativa, pero si cogemos prefiero que acabés vos antes que yo; y eso es amor. Solo tu placer se subordina al mío. Hay gente que lo único que busca es eyacular, lo escuché decir a Syms, no importa dónde, en un culo, en un pato, en el abuelo. La otra gente, que busca el placer del otro, dijo, es una gota de licor en un océano de mierda. Yo tampoco soy de esa gente; no es el otro lo que me convierte en licor; sos vos y nada más. Siempre soy la mierda del océano, salvo en aquellas muy marcadas excepciones.”


4 comentarios por mucho
Deja un comentario

A este texto no lo conocía. A muchos de los otros sí, ya estuvieron en lugares que abriste y te fuiste rápido o algo pasó. Nunca había leído este texto y ahora sí y me pareció tremendo. Tremendo. Te leo relativamente mucho creo y nunca puedo decirte cosas.

comentario por narcolepsia

narcolepsia: cuando dejabas un comentario en esos lugares que decís ahora están cerrados, pensaba que tenía que tomarlos como comentarios de alguien que lee un texto y lo comenta,
que no tenía que enroscarme con eso de las identidades (algo que en ese tiempo medio como que estaba de moda)
pero ahora, capaz justamente porque pasó todo de moda,
me pregunto cuál será tu cara.

comentario por leopoldo

Está muy bien cómo te tomaste los comentarios, está perfecto, pero hay algo que me confunde. Yo creí en una decisión mutua y tácita -tal vez innecesaria- de no tocar el tema de las identidades, pero siempre sabiendo que nos conocíamos las caras.

comentario por narcolepsia

pasa que en aquel momento cuando abrí mi primer fotolog (lo primero que abrí después de una casilla de correo /ahora también muerto/ ), aparecieron más de un nombre y ahí yo dejé de pensar en las identidades, porque aveces llegaban a confundirme,

después fotolog se puso exclusivo y desapareció todo

pero sí,
digamos, sobre todo ahora que me decís que nos conocemos las caras, que sé cuál es la tuya

comentario por leopoldo




Deja un comentario
Línea y párrafo se rompe automáticamente, direcciones email nunca se muestran, permitido: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <pre> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>